Las caídas se presentan con mucha
frecuencia en los adultos mayores provocando fracturas e inmovilidad, con el
consecuente riesgo para la presencia de
úlceras en la piel en las en las zonas de presión, infecciones pulmonares,
enfermedades cardiovasculares, limitaciones físicas permanentes, aislamiento,
depresión y, en ocasiones pueden ser causa de muerte. Se tiene calculado que
aproximadamente la tercera parte de los ancianos sufre caídas durante el año,
asimismo se ha reportado que éstas son el motivo de más del 50 %de las
consultas de los adultos mayores en el servicio de urgencias y más del 30% de
las causas de muerte en los mayores de 65 años son consecuencia o están
asociadas a las caídas.
Principales factores de riesgo de caídas durante el envejecimiento.
Entre los factores de riesgo para
la ocurrencia de las caídas en los ancianos podemos resaltar la edad, ya que se
reconoce que las personas mayores de 75 años tienen mayor riesgo de caídas,
independientemente de su estado de salud. Asimismo las caídas se presentan con
mayor frecuencia en las mujeres que en los hombres, debido a que durante esta
etapa de la vida, en general, tienen mayor actividad física y desplazamiento,
además de ser más longevas (viven más años que los hombres).
También, durante el envejecimiento
se agudiza la disminución de la respuesta de reacción física ante los
obstáculos, en la coordinación y en el equilibrio, lo que hace más vulnerable
al anciano para las caídas.
Por otro lado, la disminución de la
agudeza visual y auditiva, el estado de salud (enfermedades crónicas), el
consumo crónico de medicamentos (antihipertensivos, antidepresivos y
ansiolíticos) y la inactividad física (sedentarismo) favorecen la presencia de
las caídas. Asimismo, el ejercicio físico inadecuado, considerando el tipo
(movimientos que requieren mucho equilibrio y coordinación) el tiempo (excesivo
para su capacidad física) y el lugar (pisos con baches y objetos que estorban
durante la actividad) pueden ser causa de caídas. Por otro lado, las mascotas
libres donde transita el anciano (perros, gatos, gallinas y otras mascotas que
corren libremente), las condiciones del piso (resbaladizo, con baches,
alfombras mal colocadas), el uso frecuente de escaleras( el riesgo se
incrementa si no tienen pasamanos y la pendiente es muy vertical)y el desorden
en la ubicación de objetos por donde transita el adulto mayor (barreras
arquitectónicas).
Entre los principales factores de
riesgos para sufrir caídas se encuentran los siguientes: el vivir solo, la iluminación inadecuada de la habitación,
la colocación de espejos grandes en las paredes, los canceles con vidrios
grandes y el uso de calzado inadecuado (chancletas, zapatos con agujetas
desabrochadas, zapatos de tacón alto) o pijamas con pantalón excesivamente
largo, el consumo de bebidas alcohólicas, así como evitar el uso de aditamentos
necesarios (bastón, andadera, lentes).
Lugares más frecuentes donde ocurren las caídas.
El sitio en donde se presentan con
mayor frecuencia las caídas son en el interior de las habitaciones (principalmente
en las escaleras, el baño, la recamara y el patio); aunque también fuera de la
casa pueden presentarse en los espacios en donde se realizan ejercicio físico y
transitan frecuentemente y se encuentran con pisos con baches o hay conductores
de bicicletas, niños y mascotas corriendo.
Barreras arquitectónicas que favorecen las caídas.
Se consideran como barreras
arquitectónicas la estructura física de la vivienda y de los lugares donde
transita el adulto mayor que obstaculizan su desplazamiento y constituyen un
factor de riesgo para caídas, como las escaleras, sobre todo con pendientes muy
pronunciadas y sin pasamanos; asimismo los pisos empedrados, resbaladizos y con
baches; los escalones para dividir las habitaciones; las alfombras mal colocadas,
desprendidas o rotas y tapetes movibles; baños con pisos resbaladizos y sin
pasamanos; objetos que obstruyan el paso y favorezcan las caídas (muebles,
juguetes, ropa, periódicos y revistas, cables de luz, palos de escoba y basura
en el piso).
Principales padecimientos asociados con caídas.
Todas las patologías agudas
(infecciones) y crónicas que cursan con debilidad, hipertermia(aumento de la
temperatura corporal) alteraciones del equilibrio y la coordinación,
constituyen factores de riesgo para las caídas. Entre las enfermedades más
frecuentes relacionadas con las caídas se pueden resaltar la enfermedad de
Parkinson, demencias, enfermedades cerebro vascular, alteraciones
visuales(cataratas, retinopatías, glaucoma), problemas agudos y crónicos del
oído, hipotensión arterial, problemas deformidades de los pies (juanetes,
callos, espolones).
Medicamentos que incrementa el riesgo de caídas,
La polifarmacia (consumir tres o
más medicamentos distintos) constituye un factor de riesgo para las caídas.
Los medicamentos que se asocian con
mayor frecuencia son los sedantes (nitracepam, fluracepam, bromacepam, diacepam),
hipnóticos (triazolam), antidepresivos (amitritilina, imipramina),
antipertensivos (metil-dopa, captopril, idralacina), digitalicos (digoxina),
diuréticos (furosemida) y medicamentos para padecimientos psiquiátricos en
general.
Evaluación del equilibrio y marcha, para determinar el riesgo de
caídas.
Es conveniente evaluar el
equilibrio y la marcha de los adultos mayores para tomar las medidas preventivas
pertinentes y evitar las caídas.
Medidas preventivas para las caídas.
Las principales medidas
recomendadas para evitar caídas son las siguientes.
·
Si tiene algún padecimiento agudo o crónico que
altere el equilibrio y la marcha, solicitar ayuda para deambular y en caso
necesario utilizar aditamentos para desplazarse como bastones y andaderas.
·
Si consume 3 o mas medicamentos diferentes al
día, preguntar a su médico si alguno de ellos le ocasionará mareo o
alteraciones en el equilibrio y la marcha.
·
Revisar periódicamente las barreras
arquitectónicas en el hogar y los obstáculos que pueden favorecer las caídas:
escaleras, escalones, barandillas, objetos en el piso(juguetes, ropa,
periódicos, revistas, cables, palos, cajas, basura y cascaras de fruta).
·
Preferentemente, eliminar las alfombras y los
tapetes en la casa.
·
Evitar que las mascotas y animales de corral
transiten libremente por donde se desplaza el anciano.
·
Limitar en lo posible que los niños pequeños
corran de manera descontrolada por donde transiten los ancianos.
·
Evitar la colocación de espejos grandes en los
pasillos.
·
Las ventanas grandes y canceles deben tener un
señalamiento identificable.
·
Se deben mantener con luminosidad suficiente los
sitios en donde transita el anciano.
·
Instalar en el baño agarraderas para que el
adulto mayor se apoye en sus movimientos
durante el baño o en caso de mareos.
·
Eliminar el piso resbaladizo de los sitios donde
transita el anciano.
·
Evitar en lo posible el uso de pijamas de
pantalón largo.
·
No usar chancletas para caminar en la casa o en
la calle.
·
Usar zapatos cómodos y abrochados.
·
Preferentemente, realizar ejercicio físico
acompañado. Si realiza movimientos de equilibrio o coordinación tener cerca un
apoyo para sostenerse en caso de sentirse mareado.
·
No realizar ejercicio que exceda su capacidad
física.
·
Si practica caminata debe llevarla a cabo cerca
de su casa y en el mismo lugar para que sea fácilmente localizable, previa
revisión de que no existen baches u obstáculos que puedan propiciar una caída.
·
Si vive solo debe tener un timbre de aviso o una
extensión del teléfono ( o celular) en el piso para solicitar ayuda en el caso
de una caída.
·
Tener a la mano los teléfonos de emergencia y de
los familiares.
·
Debe recoger todos los objetos del piso de la
recamara, para que si se levanta en la penumbra no tropiece.
·
Para fortalecer músculos y mantener la
coordinación debe llevar a cabo ejercicio físico de manera regular.
·
Si tiene problemas con la visión debe acudir con
el oftalmólogo.
·
Debe levantarse lentamente después de sentarse y
acostarse para evitar baja de presión y mareos.
*Víctor M. Mendoza Núñez y María de
la Luz Martínez Maldonado.

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