domingo, 30 de diciembre de 2012

OPINIONES DE ALUMNOS UNIVERSITARIOS 
RESPECTO A ESTA PÁGINA WEB

Uno de los colaboradores permanentes de esta Página Web, el  Lic. En Economía. Rogelio  Domínguez Guerrero, adulto mayor  y catedrático de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Mex.,  recabó entre sus alumnos de las Licenciaturas de Administración y de Gerontología, sus opiniones respecto a “Viejos, pero no solos”.  Le fueron entregadas aproximadamente 1 000 fichas de trabajo en las que pudimos enriquecernos con aportaciones muy valiosas. Sintetizándolas  en unos cuantos apartados son las siguientes:
1.     Enfocar nuestro criterio, de las cinco Secciones,  a la prevención. Ya lo estamos tomando en cuenta.
2.     Hablar más sobre la depresión en los Adultos Mayores.  Nos estamos asesorando con especialistas en el tema.
3.     Informar sobre Centros de recreación, de educación formal y de reactivación laboral. Daremos poco a poco esta información, si es posible de diferentes Estados de la República.
4.     Hacer más publicidad a la Página.  Nos estamos apoyando en la ”Asociación de Envejecimiento Pro Activo A.C.” (agrupación hermana) para cubrir esta necesidad.
5.     Hacer algunos cambios de diseño y presentación, que ya estamos consultando con nuestro asesor técnico.
6.     Subir juegos y ejercicios mentales. Aunque es buena la sugerencia, creemos más efectivo recomendar algunos sitios especializados en  este tipo de actividades.
7.     Queremos hacer notar que TODAS las participaciones y contenidos de cada mes, desde hace poco más de dos años, las pueden consultas y bajar dando clic en cada una de las Secciones.
Aunque sabemos que estas respuestas no serán suficientemente satisfactorias, planeamos tener un acercamiento directo con estos universitarios que están tomando con interés personal y profesional  el fenómeno del envejecimiento  activo, saludable y exitoso.
Esperamos seguir cumpliendo con nuestro objetivo y recibiendo la retroalimentación de sus opiniones.

domingo, 2 de diciembre de 2012


Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor,
la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
  

  
(Albert Einstein)
OSTEOPOROSIS

El hueso es un tejido dinámico que se forma y se reemplaza durante toda la vida, dicho proceso de remodelación ocurre en forma equilibrada hasta alrededor de los 40 años, ya que después de esta etapa, disminuye la masa ósea mineral total debido a un desequilibrio a favor de la resorción ósea sobre la formación del hueso, propiciando la patología ósea más frecuente en las personas mayores denominada osteoporosis. Una de cada 3 mujeres de 60 a 70 años la padece y después de los 80 años el 70% de las mujeres tienen este padecimiento, en el hombre la frecuencia es menor, aunque esto depende de los factores de riesgo asociados.
La osteoporosis es caracterizada por fragilidad del tejido óseo y un mayor riesgo de fracturas, no obstante existen medidas que pueden prevenir la aparición y evolución acelerada de este padecimiento. El hueso es remodelado constantemente, a partir de dos procesos. Por un lado, la formación de tejido óseo por un tipo de células denominadas osteoblastos y por el otro, éste es removido mediante las células llamadas osteoclastos, Asimismo, en este proceso interviene la hormona paratiroidea que favorece la resorción ósea y la calcitonina que la limita.
En la osteoporosis, el número de osteoclastos se incrementa de dos a tres veces en promedio en relación con los osteoblastos, propiciando un desbalance entre el tejido formado y el eliminado.
Alrededor de los 45 años, después de la menopausia, la perdida de tejido óseo en la mujer es de 1 a  4 %anual dependiendo de los factores de riesgo asociados, Por tal motivo, la osteoporosis se clasifica como osteoporosis de tipo 1 o postmenopáusica con pérdida ósea acelerada, la cual se presenta en mujeres entre 50 y 70 años y la osteoporosis tipo II o senil con perdida ósea lenta, la cual es más benigna, presentándose en mujeres y varones de más de 70 años.
Los factores que favorecen la osteoporosis son los cambios hormonales que ocurren después de la menopausia (disminución en la producción de estrógenos), consumo pobre de calcio en la adolescencia y etapa adulta, inactividad física, tabaquismo, alcoholismo, ingesta abundante de café, desnutrición y delgadez excesiva.
Los principales signos (alteraciones objetivas)y síntomas (molestias subjetivas) de la osteoporosis son dolor óseo, cifosis (joroba),disminución acentuada de la estatura (se puede perder  hasta 1.5 cm de estatura cada 10 años a partir de los 50 años) y fracturas frecuentes.
Los datos de laboratorio en la osteoporosis generalmente son normales, sin embargo, en ocasiones se presenta elevación de la fosfatasa alcalina durante periodos de daño óseo activo, las radiografías simples no son útiles para el diagnostico de osteoporosis, sólo permiten diagnosticar las fracturas.
La densitometría ósea es el método que nos permite establecer el diagnostico de certeza. Cuando el proceso de pérdida de hueso no es muy intenso se le cataloga como osteopenia (disminución de tejido óseo leve), cuando el proceso de pérdida de hueso es intenso pero no se presentan fracturas se le cataloga como osteoporosis leve o moderada y cuando además la persona presenta una o más fracturas se le denomina osteoporosis severa.
Las principales medidas preventivas se orientan hacia un cambio en el estilo de vida, dieta antioxidante (rica en brócoli, jitomate, jugos de uva y zanahoria) y rica en lácteos, ejercicio físico, evitar la delgadez excesiva, mantenerse en el rango del peso normal alto (índice de masa corporal entre 26 y 27, eliminar el consumo de tabaco, alcohol y consumo excesivo de bebidas con cafeína (café y refrescos de cola), ingerir 1.5 gramos de calcio (preferentemente los contenidos en los alimentos y sólo si es necesario, complementar la dosis con calcio en presentación como medicamento) diariamente a partir de los 45 años.
Es importante aclarar que el consumo de calcio no es suficiente para tratar la osteoporosis, de ahí que el médico indique fármacos para la fijación de calcio.
Además de los medicamentos que le indique su médico, podrá complementar su tratamiento con las siguientes medidas:
Para el dolor, el uso de compresas calientes y un masaje suave para aliviar las contracturas musculares, además de llevar a cabo ejercicios de extensión de espalda y reeducación de la postura y marcha, evitando al máximo los defectos de postura.
El dolor causado por la osteoporosis es de difícil control y frecuentemente no se quita con analgésicos.
*Víctor M. Mendoza Núñez y Luis Alberto Vargas Guadarrama


Entendida como Pascua por la Grey Católica, la Navidad abarca doce días enriquecidos históricamente con infinidad de expresiones religiosas, culinarias, literarias, pictóricas y musicales.
Los historiadores de los mitos navideños sitúan los orígenes de la Navidad en el s. IV, fiesta que cristianiza viejos ritos ancestrales paganos, celebrados en honor del sol.
El nacimiento de Jesús ocurrió en tiempos del emperador Augusto, poco antes de morir Herodes I (37-4 a.C.), entre cuatro y siete años de adelanto sobre el calendario que marca la era cristiana. Probablemente, María no dio a luz en invierno (del hemisferio boreal), ya que «había en aquellos campos unos pastores que pasaban la noche al raso velando sus rebaños» (Lc 2,8). En Palestina los pastores velan los ganados de marzo o abril a noviembre, es decir, en primavera, verano u otoño. El invierno es en Palestina frío y lluvioso, escasamente apto para que los pastores velen sus rebaños.
En tiempos de Jesús se acostumbraba a caminar de un lugar a otro en caravana, con objeto de ayudarse los viajeros entre sí y de defenderse de posibles ladrones de caminos. Puede que María, embarazada de casi nueve meses, se retrasase con José y llegasen ambos a la posada los últimos del grupo. Lo cierto es que allí no había sitio y tuvieron que alojarse en el establo adyacente, donde nació Jesús. Algunos entendidos afirman que Jesús nació en un establo por discreción de sus propios padres, al buscar una legítima privacidad.
El albergue en el que José y María no encontraron habitación era quizás una posada de camino, con corrales y cuadras para las caballerías y algunos espacios comunes donde guarecerse.
La Navidad cristiana
El término Navidad es una contracción de la palabra Natividad -en latín Nativitas- que significaba entre los romanos el aniversario del nacimiento de un emperador o el día de su ascensión al trono. La fijación del 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesús o día de Navidad tiene que ver con los festejos paganos del solsticio de invierno (21 de Diciembre en el hemisferio boreal) en honor del dios solar o con ciertas especulaciones simbólicas, relacionando el 25 de marzo, fiesta de la anunciación, con el 25 de diciembre, fiesta de navidad, nueve meses más tarde, lapso de tiempo de una gestación humana.
Empecemos por la primera hipótesis derivada de las solemnidades religiosas. Las culturas religiosas antiguas celebraban anualmente el solsticio de invierno en las noches de finales de diciembre, largas y frías, eventualmente con lluvias, brumas, nieves y hielos. En esas noches aparecieron los ritos paganos de la muerte del sol y su nacimiento, concretados en el 25 de diciembre en Occidente y en el 6 de enero en Oriente. La fecha del día de Navidad aparece, pues, ligada a la naturaleza, ya que su noche se consideraba la más larga del año, momento religioso culminante del culto al sol, floreciente en los siglos II y III en la cuenca del Mediterráneo.
En el s. II los cristianos conmemoraban únicamente la Pascua de resurrección. El día que nació Jesús era para ellos secundario. La fe cristiana es fe en la resurrección de Jesús y de los muertos. Es necesario llegar a mitad del s. IV para conocer, por medio de un incipiente almanaque litúrgico del año 354, que Cristo había nacido en Belén de Judea el 25 de diciembre. Posiblemente no sabían en Roma que en Oriente ya existía la fiesta de Navidad, llamada Epifanía, el 6 de enero. Navidad podría remontarse quizás al año 300. No olvidemos que en los siglos III y IV la Iglesia luchaba a brazo partido contra el paganismo.
Cierto es que el emperador Constantino (312-337), una vez convertido al cristianismo, decretó como días festivos el primero de la semana o domingo y el 25 de diciembre, fiesta del nacimiento de Jesús. La Navidad cristiana apareció, pues, como cristianización de la fiesta pagana del nacimiento del sol invencible, que según el calendario juliano del año 45 a.C., se celebraba el 25 de diciembre. Como justificación se dijo desde entonces que Cristo es «sol de justicia» (Mal 4,2), «astro que nace de lo alto» (Lc 1,78), «luz para alumbrar a las naciones» (Lc 2,32) y «luz del mundo» (Jn 8,12; 9,5). San Agustín afirmó que Cristo es «el astro de las alturas».
Así se logró que en un mismo día coincidieran dos natalicios: el del sol y el de Jesucristo. Sencillamente se cristianizó la fiesta pagana del Natalis solis invicti («nacimiento del sol invencible») con la del Natalis solis iustitiae («nacimiento del sol de justicia») asociado a Jesucristo, según la aplicación del texto de Malaquías (3,20). De este modo los cristianos combatían la idolatría, se apartaban de las fiestas paganas y desarrollaban su propio culto.
La fecha del 25 de diciembre arraigó en el pueblo con rapidez. Desde Roma se extendió por la cristiandad. Constantino ordenó construir sobre el lugar del nacimiento de Jesús el año 326 una gran basílica, reconstruida en el s. VI por Justiniano I, de la que se conservan algunos restos. El papa Julio, a ruegos de san Cirilo de Jerusalén, fijó en el s. IV la fiesta de Navidad el 25 de diciembre. Nuevamente el papa Liberio decidió el año 354 que el 25 de diciembre se dedicase al creador del sol para contrarrestar la vigencia de los cultos solares paganos, todavía florecientes.
La Navidad adquirió una gran popularidad desde el s.VIII, al enriquecerse las ceremonias litúrgicas de ese día con lecturas, cantos y oraciones. En la Edad Media mejoró la fiesta con la instalación de belenes y canciones populares, que se transformarían en villancicos. Aunque conservó la Navidad un tono sencillo y campesino, con el tiempo se enriqueció y complicó desde un punto de vista familiar, social y comercial.
A causa de las luchas que se produjeron en Europa entre protestantes y católicos por la reforma luterana, no se celebró apenas la Navidad durante unos cien años. Reformadores de Inglaterra, Suiza y Alemania tacharon de «puerilidad» e «infantilismo» la moda incipiente del belén. Algunos anglicanos, puritanos y severos, fueron más lejos y prohibieron celebrar la Navidad en Gran Bretaña en el 1552. Por esa razón, el 25 de diciembre era en 1640 día laborable. Volvió a rescatar Carlos II en 1660 la fiesta de Navidad, y de nuevo se prohibió en la época victoriana, hasta ser restablecida a mediados del s. XIX.
En Estados Unidos compartieron la Navidad católicos y protestantes desde 1607, año en que se celebró por primera vez esa fiesta en Norteamérica. Los italianos llevaron a América el belén y los anglosajones el árbol. Naturalmente la primera Navidad celebrada en el nuevo continente fue en 1492, dos meses después de la llegada de las tres carabelas. En realidad, Navidad ?tal como la conocemos hoy? es creación del s. XIX. Actualmente celebran la Navidad el 25 de diciembre anglicanos, protestantes y católicos. Para los ortodoxos, el nacimiento de Jesús es el 6 de enero, día de la Epifanía, antigua Navidad oriental.
LA  RESILIENCIA EN LOS VIEJOS

Los seres humanos tenemos la capacidad para  poder enfrentar los eventos negativos y las situaciones de adversidad que nos afectan.

Entendemos por resiliencia la capacidad de los seres humanos de superar los efectos de una adversidad a la que están sometidos e, incluso, de salir fortalecidos de la situación (resistir y rehacer). Y en este proceso necesitamos del otro como punto de apoyo para la superación de esa adversidad. El secreto está en ayudar a los viejos a fortalecerse, a reconocer sus fortalezas y confiar en ellas, y a adquirir mayor conciencia social para promover cambios que reduzcan la inequidad y el sufrimiento.

Si partimos de lo que las personas de edad avanzada tienen, podremos trabajar no sólo buscando recursos institucionales, sino también aprovechando los recursos vinculares que serán los que apunten a lograr algunas transformaciones y modificaciones en la vida cotidiana de ellos y de sus familias.

Los factores favorecedores de resiliencia individual son la autoestima, la autoconfianza, los vínculos afectivos amigables, los lugares y personas que posibilitan contención, una visión optimista de la vida, todo lo que favorezca la posibilidad de desarrollar responsabilidad y la capacidad de tomar decisiones, en la medida en que el desarrollo personal lo permita, lo que favorezca la libertad en el marco de normas de respeto a cada uno, lo que estimule la clarificación o posibilidad de realización de objetivos de vida en los que el dar y darse sea gratificante, en donde el cooperar con otros sea un valor positivo.

Los factores obstaculizadores de resiliencia individual son la falta de vínculos afectivos, la falta de inserción social, la carencia de objetivos de vida alentadores, y lo opuesto a cada uno de los puntos favorecedores de la resiliencia.

Las investigaciones gerontológicas muestran que los ancianos que no desarrollan ninguna actividad se enferman más y mueren más jóvenes que los que se mantienen dinámicos y conservan o establecen nuevas redes vecinales o grupos de pares y familiares.

Se deduce, entonces, que uno de los factores de riesgo principales del deterioro de la calidad de vida en la vejez es el aislamiento social, ligado a la exclusión y al rechazo.

La salida del sistema laboral es un ejemplo, cuando es experimentada como un acontecimiento de derrumbe, de caída vertiginosa, que afecta no sólo por la pérdida del poder adquisitivo, sino también por la pérdida del poder cultural, ya que los aleja del circuito productivo en su sentido más amplio, en cuanto a los hechos que protagonizan los hombres cotidianamente al salir a la búsqueda del sustento.

Los adultos más afectados con el desencadenamiento de tantos efectos negativos son los que se encuentran sin familia nuclear, desvinculados de parientes y sin haber logrado cultivar una red de amigos.
Otros casos de derrumbe comienzan a partir de la viudez, ante la enfermedad y muerte del cónyuge, lo cual deja en soledad y sin lazos establecidos al otro miembro de la pareja.


 
«El enfoque de la resiliencia permite reconocer y potenciar aquellos recursos personales e interpersonales que protegen el desarrollo de las personas y su capacidad constructiva, aún durante su envejecimiento.»
La recreación en los adultos mayores tiene como objetivo principal la praxis de una educación permanente que prioriza en cada actividad la apropiación que el adulto mayor pueda realizar de sus aprendizajes significativos para el uso de su tiempo libre. Haciendo uso creativo del tiempo libre, el adulto mayor pretende asegurar las condiciones necesarias para fomentar su desarrollo y la búsqueda de su plenitud, favoreciendo el encuentro consigo mismo y con sus potencialidades, con el fin de incidir favorablemente en su calidad de vida.

Las sucesivas pérdidas que el paso del tiempo supone en todos los órdenes implican para el ser humano un desafío: aprender a compensar las pérdidas con ganancias, valorando y reforzando lo que no necesariamente se pierde: la dimensión imaginario-simbólica en la cual se asienta el acceso a la sabiduría en la vejez.

La vida está signada por la muerte. Pero la muerte es inherente a la vida, no a la vejez. La vejez debe ubicarse del lado de la vida, no de la muerte. En el envejecer, cuando las redes naturales comienzan a achicarse y decrecer, para estar resiliente es fundamental el proceso interactivo entre el sujeto envejeciente y su medio. A esta edad se pone en juego la importancia de contar con otro significativo, tanto sea un nuevo compañero, un cuidador o una mascota, a través de los cuales poder sentirse reconocido o necesitado por algo o alguien que otorgará sentido al levantarse cada día y organizar la rutina diaria.

Fuente: http://www.margen.org/suscri/margen57/guerrini57.pdf
Edición Nº 57 - marzo 2010
La vejez. Su abordaje desde el Trabajo Social
Por María Eugenia Guerrini

 La vejez y la edad

Con el recuerdo de La Vejez, canción de Alberto Cortez –cantautor argentino nacido en 1940- y el ensayo sobre La Vejez, escrito por Simone de Beauvoir –escritora francesa fallecida en abril de 1986 a los 78 años- y sus muy particulares apreciaciones sobre ella, dirijo la atención hacia otras formas de acercarse a la comprensión de esta parte de la vida humana.  Como es habitual, la propuesta tiende a destacar el enfoque positivo, sin dejar de lado -que siempre existe- el negativo.
Existen diferentes disciplinas que han estudiado la vejez y cada una aporta definiciones diversas que no se pueden considerar verdades absolutas, porque cada una en su singularidad conceptual considera elementos importantes y omite otros que también lo son.  Esto, lo único que indica, es la dificultad para comprender a cabalidad esta etapa de vida de las personas.
Si se parte de la idea de que el hombre es un ser biopsicosocial, es necesario comprender la complejidad de su naturaleza humana para entenderla integralmente.  El concepto biopsicosocial, consta de tres componentes que desglosados en su individualidad se refieren a diferentes aspectos de su conformación.
El componente bio significa vida, es decir, el hombre es un ser vivo y en este sentido, en el ámbito de las ciencias médicas y de la salud, la composición biológica y el funcionamiento de todos los órganos, aparatos y sistemas, es primordial para su salud. El deterioro físico que se presenta en edades avanzadas es insoslayable; a cambio tiene otros privilegios que con frecuencia olvida. Sin embargo, este es sólo un aspecto de su composición.
El componente psico significa alma, mente o actividad mental; esta parte de su naturaleza le permite pensar, analizar, tener consciencia o estar consciente de su existencia y al mismo tiempo ser capaz de experimentar emociones.  Esta parte de la naturaleza humana no tiene corresondencia en tiempo y forma con el desarrollo y la maduración física.
El componente social significa que el hombre pertenece a un grupo de entes semejantes a él y otros seres vivos  con los cuales es capaz de interactuar y mantener relaciones variadas de convivencia.
En términos muy generales, sin embargo, se asume como indicador de la vejez, la edad. Pero considerando que el ser humano transita a lo largo de su existencia por varias edades: biológica, psicológica y social, se tendría que pensar también, que el envejecimiento se va produciendo en diferentes momentos y considerando diferentes parámetros.  Si la edad biológica se mide por la capacidad funcional de los sistemas vitales, la psicológica se mide por la capacidad de adaptación a lo largo de la historia de vida de cada individuo y la edad social se mide por los diferentes roles que el individuo es capaz de asumir dentro de su contexto social, es de comprender que cada una de estas edades madura, desarrolla, fortifica y declina de manera asincrónica.
Las definiciones de “vejez” que derivan de las ciencias biológicas y de la salud, centran su atención en el deterioro de las funciones y estructuras orgánicas, es decir las características relacionadas con la edad biológica; pero ignoran características de las otras edades que son tan importantes como la primera.
El hombre viejo y deteriorado físicamente, no está incapacitado para pensar, sentir, disfrutar y mantener relaciones de convivencia y continuar asumiendo roles distintos dentro del grupo o los grupos a los cuales pertenece. En algunos casos el cuerpo pierde facultades motrices y a pesar de ello el cerebro conserva la lucidez para escribir o verbalizar sus apreciaciones de vida y para socializar.  En otras palabras, los distintos tipos de edades no se corresponden y no guardan un equilibrio o sincronía entre ellos.
En conclusión, la edad biológica no puede ser el parámetro único y universalmente aceptado para categorizar a las personas como viejas o jóvenes.  La misma OMS (Organización Mundial der la Salud) determina que Las definiciones categóricas de viejo, tercera edad, mayor y envejecimiento no son ni claras ni universalmente aplicables. Viejo es un término específico de cada persona, cultura, país y género. Las definiciones pueden variar entre ambos sexos a medida que los acontecimientos de la vida contribuyen a las transiciones del envejecimiento, por ejemplo, la jubilación del trabajo. Una definición cronológica de tercera edad o de persona mayor se usa con mucha frecuencia, pero es cuestionada……”
Finalmente, parafraseando a Elena Poniatowska cuando se refiere al ensayo La vejez mencionado al inicio de este comentario, apunto:  “Resultaría chabacano decirle a la señora De Beauvoir que es vieja porque quiere. Algunos ancianos sienten que la vejez es la época privilegiada de su existencia, la edad de la sabiduría y de la paz.  Claro que la pérdida de la virilidad y la feminidad desespera, pero también comporta algunas ventajas…”
Con el deseo de que a lo largo de este año y especialmente en la parte final conserven paz espiritual y  salud, reciban un fuerte abrazo virtual. 

TIEMPO LIBRE

Úsalo, diviértete y gana dinero… o simplemente disfrútalo con quien más quieras.


Nuevamente trataremos un proyecto productivo autogenerador de empleo familiar, la producción de dulces mexicanos, en tres secciones, hoy te presento la primera.
A lo largo y ancho de nuestro querido México, se producen una gran variedad de dulces. Las posibilidades que al respecto ofrecen nuestras frutas al mezclarse con azúcar, piloncillo, mieles y otros productos son muchísimos. En esta primera sección veremos como hacer algunas de las más representativas recetas de dulces de preparación sencilla.
Con ellas puedes hacer dulces para tu familia, tus amistades y también para vender. Empezando así a formar una industria casera y familiar. Lo único que necesitas es seguir los siguientes pasos:

LOS UTENSILIOS
Una estufa de cualquier clase, ollas o cazuelas de barro, peltre o aluminio grueso, que sean grandes para que el contenido no se derrame al hervir, una o dos cucharas y una pala de madera, dos coladores grandes de tejido muy fino y la clásica licuadora. Una recomendación important5e es que los utensilios que ocupes para hacer los dulces, los uses sólo para eso, si esto no es posible, lávalos con agua caliente y limpia muy bien el lugar donde vas a trabajar. Listo, entonces, manos a la obra.

·         DULCE DE CAMOTE CON PIÑA
Prepáralo como en Tabasco: necesitas seis camotes de regular tamaño, la cuarta parte de una piña de tamaño mediano, dos tazas de azúcar y dos y media de agua. Escoge camotes maduros y lávalos perfectamente, cuécelos y quítales la cáscara, deshace los camotes muy bien para que quede una pasta muy fina.  La piña se pela y se corta en trocitos que se muelen en la licuadora. Haz un almíbar con el agua y el azúcar, déjalo hervir hasta que espese y luego retíralo de la lumbre.
Mezcla el camote, la piña y el almíbar en un cazo o un recipiente y póngalo en la lumbre, muévalo continuamente para que no se queme ni se pegue. Cuando se vea el fondo del cazo, el dulce estará listo. Puedes servirlo en moldes de unisel o plástico y si deseas, adornarlo con pasitas o nuez picada.

·         JERICALLA
Es un postre muy sabroso, parecido al flan. Para hacerlo necesitas: 4 tazas de leche, una taza de azúcar, 4 yemas de huevo y una raja de canela. Hierve la leche con la canela y el azúcar, deja enfriar y quita los pedazos de canela. Cuando la leche esté fría agrega las yemas y mezcla todo con un molinillo, cuece la mezcla en baño maría a fuego lento, tapando el traste con un plato o una tapadera, hasta que cuaje. Se sirve fría en moldes de gelatina.

·         PAN DE ALEGRIA
Las clásicas alegrías. Un dulce muy popular y un alimento muy completo, sobre todo para los niños y los adultos mayores, en general, para todos  es un complemento alimenticio muy saludable y sabroso. Dale alegría a tu mesa con estos panecitos dorados y enmielados.
Necesitas medio kilo de semillas de amaranto y medio kilo de piloncillo.
Las semillas se ponen en agua durante 7 horas y después se dejan secar sobre una tela de alambre. Ya secas, tuéstalas en un comal o en un platón, hasta que las semillas tomen u color blanquecino y ya no truenen. Hierve el piloncillo en muy poco agua, mezcla las semillas con el piloncillo y amásalo rápidamente, procurando hacer una pasta uniforme. Una vez fría, corta la pasta en cuadritos o rectangulitos, se puede envolver en papel encerado o de celofán.

·         COCADITAS
Prepáralas con 600 gramos de coco rayado, 600 gramos de azúcar granulada, 300 gramos de azúcar glas y 4 yemas de huevo, media taza de agua y una raja de canela.
Pon al fuego el azúcar granulada, la canela y el agua, cuando la miel esté espesa, agrega el coco rayado y las yemas, ligeramente batidas, mueve esta mezcla continuamente con la cuchara de madera hasta que el dulce se desprenda del fondo del cazo o el recipiente utilizado, entonces retira de la lumbre y bate hasta que de quede una pasta suave. Con ella forma bolitas y revuélvelas con el azúcar glas.

No olvides que tienes que moverte, hacer negocio o sólo disfrútalo, la quietud es el principio del fin.
Hasta la próxima.