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martes, 17 de febrero de 2015




LA  VEJEZ  PUEDE (debe) SER 

PRODUCTIVA






Si partimos de la idea de lo que significa el Desarrollo Humano, nos estamos refiriendo a las oportunidades que tienen las personas para desarrollar su potencial físico, psicológico y social, pudiendo afirmar que mientras haya vida hay capacidad para tener una vida creativa y productiva, de acuerdo a las propias capacidades, necesidades e intereses.
Para que una persona adulta mayor pueda ser productiva, lo primero que debe tomar en cuenta es su salud, para poder aspirar a ser independiente. Después identificar los conocimientos y experiencias que adquirió a lo largo de su vida o los que puede adquirir para desarrollar un proyecto productivo.

 Independientemente de que tengan resuelta sus necesidades materiales, la participación en una actividad productiva debe ser considerada por todos los adultos mayores para tener una más sólida seguridad económica personal.
Uno de los pilares importantes en la vejez para poseer una buena calidad de vida  son los ingresos económicos regulares y suficientes, que puede provenir de diversas fuentes: Trabajo, ahorros, jubilación o pensión, servicios que les proporciona el Estado y de sus egresos por concepto de gastos referentes a  vivienda, servicios  y manutención.
La situación económica de los ancianos también está determinada por  las características de la estructura familiar; por su historia de vida y de trabajo; por sus redes de apoyo formales e informales de que disponga e identifique.
Las personas maduras, que aún tiene un trabajo “seguro” y que esperan una jubilación, en muy raras ocasiones piensan en la necesidad de tener una vejez activa y productiva; imaginan la jubilación como una larga etapa de descanso, y cuando llegan a ella sin un proyecto de vida, se pueden  percibir como incapaces e improductivos.
La realidad revela que la etapa de “no hacer nada” para un recién jubilado, no es tan larga como aspiraba; frecuentemente surge la silenciosa depresión y las  enfermedades empiezan a llegar una tras otra. Si logra tener la lucidez de buscar, seguramente encontrará que la respuesta y solución está en sus manos.
FUENTE:
EL ENVEJECIMIENTO ACTRIVO Y SALUDABLE, Victor Manuel Mendoza-Nuñez, et al. FES  Zaragoza UNAM, CONACYT

domingo, 14 de septiembre de 2014

LA RISA Y EL BUEN HUMOR EN LA VEJEZ



El envejecimiento progresivo de la población está siendo un signo de cambio y toma de conciencia en aspectos como: salud, bienestar y calidad de vida de las personas mayores. La expectativa de vida y los signos de longevidad nos están indicando que ambas van en aumento.
En este sentido la  actitud de las personas mayores con sentido de humor, y con la práctica frecuente de la risa y la sonrisa pueden fomentar las capacidades naturales de adaptación al envejecimiento haciéndolo más saludable y exitoso. El buen humor hay que tomarlo muy seriamente, pues funciona muy bien promoviendo la salud de manera individual y colectiva.

      En gerontología, el tipo de terapia humorística mejor y más valiosas es aquella que no consiste en contarle chiste a la persona mayor para hacerla reír, sino en ayudarle a que pueda adoptar una actitud humorística  ante la vida, lo que le facilitará a asumir mejor su capacidad de adaptación a las modificaciones biopsicosociales del envejecimiento.

     La risa es una expresión innata que se presenta aproximadamente a la sexta semana de vida, y cuyos efectos energéticos se traducen en sentimientos positivos los cuales revelan estados de esperanza, alegría, felicidad y optimismo al igual que el deseo a vivir.  Así mismo se dice que cinco minutos de risa equivale a  cuarenta y cinco minutos de ejercicios ligero y si se exterioriza a carcajadas ayuda a que la circulación  sanguínea sea más eficaz, proporciona masaje vibratorio a todo el cuerpo, aleja temores, elimina toxina y fortalece al sistema inmunológico.

     La risa tiene un poder tan impresionante que mejora la respiración, fortalece al corazón, facilita la digestión, disminuye la hipertensión (presión arterial alta) al incrementar el riego sanguíneo. Así como fortalece los músculos. Por otra parte reírse eleva el autoestima y confianza en las personas, elimina esos pensamientos negativos, así como la sensación de miedo; es muy importante preguntarse ¿Qué pasa en el interior cuando nos reímos?

     Sabiendo ya como la risa nos ayuda en muchas cosas, también podemos decir que al reírnos nuestro organismo segrega diversas sustancias a nivel cerebral en un primer lugar endorfinas, cuyos elementos  que contienen un gran poder analgésico mitigando el dolor; en segundo lugar se libera adrenalina que es un componente que incrementa creatividad e imaginación; tercero dopamina favorece la agilidad mental  por ultimo serotonina este posee efectos calmantes y disminuye hambre y ansiedad.

     El Humor: no es algo que se improvisa para proyectar alegría o buenas relaciones humanas, este viene de lo más profundo del ser que lo retrata como es por dentro por lo menos como se encuentran en ese preciso momento y tiene relación con la interacción entre los seres humanos.

    El interés de la risa y el humor en profesionales de la gerontología para los adultos mayores, coincide con la práctica  de su uso en la salud desde la historia hasta la moderna concepción de los modelos holísticos biopsicosociales, así como en sus concepciones humanísticas, los cuales, mediante su práctica, ha ayudado a fomentar una mejor calidad de vida.

     La risa es esa expresión tan natural entre los humanos, alegre y sanadora es un proceso emocional psicomotor no tan fácil de definir pero sí muy necesario para estar y sentirse bien. Desde los tiempos antiguos se viene notando que la risa y el humor proporcionan salud. Existe una larga creencia en que la actitud de buen humor, la sonrisa y la risa pueden prevenir y curar la enfermedad, pero sobre todo fomentar salud. Esta idea la encontramos ya en la Biblia en el libro de  proverbios 17.22 leemos: el buen humor hace bien al organismo si el espíritu esta triste los nervios se deprimen. Muchos reyes llamaban a los “bufones curadores”  durante sus enfermedades, incluso entre las funciones de estos bufones de las cortes estaba en mantener la salud Física y emocional del monarca (Moody R., 1996).

     Los científicos y terapeutas han descubierto que el buen humor y la risa deben practicarse en cualquier circunstancia, dado que ello beneficia a la psicología del ser humano, inclusive a sus funciones metabólicas. Por el contrario, la seriedad, rigidez mental, el ser hosco o repugnante, permite que la persona caiga en estrés, mal carácter, pésimas relaciones humanas, enfermedades digestivas, nerviosas, del sueño, entre otras. Por tan beneficios es de gran importancia a los adultos mayores para evitar, frustración, tristeza y lágrimas, es mejor practicar la alegría, satisfacción, buen humor y risa.

      El gerontólogo debe estar convencido de estos efectos benéficos de la risa y el buen humor para la salud y ponerlo en práctica en su ejercicio diario; además de su beneficio personal va cultivando su propia longevidad física, mental y social, será una actitud para su alegría espiritual personal. De esto también la sabiduría popular tiene mucho que decir y de los hebreos encontramos esta afirmación: un corazón alegre es una buena medicina, pero un espíritu  deprimido seca los huesos.  Así mismo, la sabiduría de los chinos, valorando su salud, decían: Si el hombre tiene risa, ¿Qué necesidad tiene de medicamentos? (Gregorio D., 1997).

     Hoy día debemos ser nuestro propio terapista. Debemos comenzar a ejercitar y fomentar nuestra risa, sonrisa y nuestro buen humor como terapia personal. No cuesta nada, pero da mucho a favor de nuestro bienestar. Vayamos de la teoría a la práctica, ensayemos con la sonrisa, podemos comenzar con un ja-ja, al despertarnos miremos nuestras caras al espejo sonriendo y riendo y notemos esa cualidad facial positiva; conozcamos  su “fuerza curativa”. Vale más apostar por el buen humor y la risa que por la tristeza y la seriedad. Elijamos un día y empecemos a sonreír desde el mismo momento que nos levantemos. Unos “buenos días” con humor y  sonrisa valen mucho más que un “hola”, “que tal”. Tengamos la experiencia de reír con grupos y reforzar, unos con otros, sus beneficios.

    Debemos promover una ¡ecología gerontológica del buen humor!. Inventemos nuestro propio ambiente alegre y convenzámonos del dicho popular el cual dice: que una sonrisa es más poderosa que cien refunfuños. La risa y el buen humor son herramientas actitudinales complementarias para el fomento de relaciones saludables entre el profesional gerontólogo y las personas mayores. Son requisitos fundamentales en estos profesionales en la atención gerontológica y además fortalece las relaciones interpersonales saludables y exitosas.

Fuente:  http://envejecimientovejez.blogspot.mx/2013/03/la-risa-y-el-buen-humor-en-la-tercera_19.html

domingo, 17 de agosto de 2014

COMO  ME  VES, TE VERÁS



En la sociedad actual, en la que se exalta el valor de la juventud y del lucimiento de la apariencia física, se trata de ignorar que la vida comprende un proceso natural e inevitable.
El niño aspira a ser grande; el adolescente  quiere  crecer lo antes posible para sentirse autosuficientes; los jóvenes viven como si la energía de su edad fuera inagotable; y el ciclo de la vida continúa su marcha.
Cada etapa, cada edad se aferra a su razón, a su punto de vista, a su forma de manejar la vida, como si ese criterio fuera el único, correcto e infalible.
Las distancias de opiniones se alejan cada vez más con los años; las brechas intergeneracionales se hacen más profundas y la comunicación se rompe.
Con esta base de problemática social, se han  venido realizando espacios de encuentro entre personas que pertenecen a generaciones diferentes, con el fin de aprovechar la riqueza que cada una de ellas puede ofrecer.
Estos encuentros pretenden:
  • Descubrir las potencialidades que ofrecen las diferentes generaciones.
  • Aprovechar la riqueza de la experiencia, elemento de transmisión cultural; analizar las constantes que se hereda de generación a generación.
  • Preparar a la persona mayor en la organización de su propia vida.
  • Tomar conciencia de la riqueza de la persona, en las diferentes etapas.
  • Sensibilizar a la población de la necesidad de vivir juntos.
  • Promover la conciencia de utilidad y autoestima.
Estos grupos realizan encuentros de personas de diferentes edades, normalmente del mismo ámbito familiar y social, en los que un equipo de coordinación  organiza la sesión en función de los objetivos específicos que se persigan.
Principalmente las organizaciones civiles de todo el mundo se han interesado en organizar este tipo de actividades, sin esperar que las autoridades gubernamentales identifiquen la importancia y trascendencia de este tipo de iniciativas.
¡Bien por la autodeterminación de la sociedad civil! 

lunes, 2 de junio de 2014

LA  NUEVA  IMAGEN  DE  LA  VEJEZ







¿! QUÉ TIENE DE MALO SER VIEJO!?
Como en muchos otros temas sociales, y por lo tanto humanos, la vejez está  evolucionando, en la manera de entenderla, de manejarla y de vivirla.
Hasta hace poco, a la vejez se le daba un enfoque puramente asistencial; los gobiernos, la Iglesia y la familia se han empezado a dar cuenta que “ningún dinero”  alcanza si continuamos viendo a los viejos como incapacitados dependientes.
Si bien es cierto que aproximadamente el 20% de la población  de adultos mayores sí  requieren atención  especial, existe un 80% de personas mayores, con un cúmulo inapreciable de conocimientos y experiencias desaprovechados.
Una iniciativa reciente la ha tomado la Fundación “Caritas”, con un Programa de “Formadores Educativos”, personas de todas las edades, con espíritu de servicio, a quienes capacitan para promover una cultura dignificadora  del adulto mayor.
Los conocimientos y habilidades que se transmiten tienen un enfoque de “Envejecimiento Activo”; concepto difundido por la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, perteneciente a la Universidad Autónoma de México.
Aprovechando  las instituciones existentes (Iglesia y familia) se parte para trabajar con la población de cada Parroquia, sin distinción de credos.
La reflexión nos permite descubrir verdades ocultas en nuestra mente, verdades que promueven inquietudes, inquietudes  que mueven a la acción.  Partiendo de esta premisa podemos afirmar que:
*Cada edad tiene sus ventajas y limitaciones.                                                *Todos deseamos llegar a tener una vejez sana, creativa e independiente.                                                                                                          *Las bases de una vejez plena han sido siempre las mismas: Alimentación adecuada, ejercicio programado, control médico de padecimientos,  actividad mental enriquecedora, autoestima solida, fomento y conservación de redes de apoyo formales (dependencias públicas) e informales (familia, amigos, vecinos), y además una consciente, clara y activa  espiritualidad.
*Todos aprendemos de todos. Compartamos conocimientos, experiencias, inquietudes y sueños.

domingo, 1 de diciembre de 2013

ANTECEDENTES Y EVOLUCIÓN DE LOS 

VILLANCICOS



El villancico es una forma musical poética tradicional de España, Latinoamérica y Portugal, muy popular entre los siglos XV y XVIII.
Originariamente eran canciones profanas con estribillo, de origen popular y armonizadas a varias voces. El nombre tiene probablemente su origen en que eran cantadas por los villanos (aldeanos) o habitantes de las villas, generalmente  campesinos u otros habitantes del medio rural. Eran cantados en fiestas populares, originariamente sin temática específicamente religiosa, y los principales temas eran los acontecimientos recientes del pueblo o la región. El género se amplió posteriormente hasta incluir temas de diverso tipo. Existen antecedentes de composiciones cantadas por parte de los evangelizadores del siglo V y de cantos religiosos que tuvieron una difusión simultánea  a los nacimientos de San Francisco de Asís durante el siglo XIII. Se puede considerar que el verdadero origen de los villancicos como los conocemos hoy, se remonta a los poemas cortesanos de temática amorosa que a lo largo de los siglos xv y xvI se recreaban en los salones nobles y que más tarde repetía el pueblo.
La reforma protestante trajo como consecuencia un gran florecimiento de la composición musical religiosa. Pese a una fuerte oposición inicial por parte de las denominaciones protestantes más extremas encabezadas por el calvinismo y que rechazaba cualquier forma superficial de culto (durante el gobierno del puritano Oliver Cromwell en Inglaterra se llegó a prohibir toda celebración de la Navidad).  Las ramas más moderadas del protestantismo favorecían el uso de la música en las celebraciones religiosas.  En los siglos sucesivos se compusieron numerosos himnos, motetes y otras obras religiosas de muy diverso género, favoreciendo así la popularización de las canciones navideñas.
Durante el siglo XVII, los maestros de capilla musicalizaron miles de cancioncillas religiosas y sacralizaron otras para ser cantadas en los maitines de las festividades litúrgicas.
Hablaban en lenguaje popular sobre el misterio de la encarnación y estaban inspirados en la liturgia de la Navidad. Con ellas, los campesinos que no sabían leer podían participar en los festejos navideños y honrar el Nacimiento de Cristo. 
La estructura básica del villancico la forman dos elementos: el estribillo y las coplas, si bien su estructura es muy variable tanto en el número de versos como en la rima o la alternancia entre estribillo y coplas.  Los versos son por lo general hexasílabos  u octosílabos  y componen un estribillo inicial, a veces con introducción, que consta por lo general de tres o cuatro versos que se repiten a lo largo de la obra. 
A partir de la segunda mitad del siglo XVI las autoridades eclesiásticas católicas comenzaron a promover como una medida evangelizadora el uso de música en lengua vernácula en los oficios religiosos, especialmente durante las fiestas del calendario religioso, sobre todo en Navidad y el Corpus Christi. Estas piezas se cantaban en la misa de mañana de estas festividades. Las catedrales e iglesias de importancia se dotaron de un cuerpo de músicos y un maestro de capilla encargado de componer especialmente para estas ocasiones. 
En la América colonial el villancico siguió un desarrollo paralelo al de la península ibérica y fue valorado como medio evangelizador, incorporaba el lenguaje y ritmos de las formas locales, incluyendo con frecuencia palabras en idiomas indígenas, vocablos africanos o jerga de los dialectos europeos
Entre estos figuran los llamados villancicos de negro o negrillos en los que se imita el sonido de los dialectos africanos con onomatopeyas «bum», «pam», «bing»,«clic»,«clá» «crac». Son particularmente conocidos los de Sor Juana Inés de la Cruz. 
Actualmente, en algunos puntos de Iberoamérica, sobrevive esta costumbre: escenas callejeras donde niños y jóvenes van en grupo con panderetas y zambombas (tambores rústicos) cantando villancicos y pidiendo el aguinaldo.  Tras el declive de la antigua forma del villancico, el término pasó a denominar simplemente un género de canción cuya letra hace referencia a la Navidad y que se canta tradicionalmente en esas fechas.

FELIZ  NAVIDAD

2013

domingo, 4 de agosto de 2013


EDUCACIÓN PARA EL ENVEJECIMIENTOS




La ciencia y la tecnología con sus avances han sido sin duda hacedoras de un largo y ansiado deseo de la humanidad desde hace siglos: el lograr vivir más años y esta mayor esperanza de vida se ha tornado realidad. Lo que antes era el final de la vida, ahora es poco más que la mitad de ella.
Pero sin embargo, alargar la vida, sin duda promisorio no es suficiente. Falta darle a esos años, a esa vida, una mejor calidad, un mejor vivir.
Ubicar el fenómeno del envejecer con todas las implicancias biológicas, psicológicas y socioculturales, dentro de este polémico y vertiginoso siglo XXI que comienza, sólo puede hacerse tomando en consideración los múltiples factores que interactúan generando resultantes no siempre previsibles.
Es que vivimos en un tiempo en el que necesariamente debemos incluir lo azaroso, lo contingente, lo incierto; si es que queremos estudiar y comprender los fenómenos humanos.
Por otra parte y estrechamente ligado a esto, asistimos a aceleradísimos cambios tecnológicos, a un despliegue de cultura posmodernista con su lógica de consumo, su desprecio por la experiencia pasada, la urgencia de vivir rápido como si no hubiera futuro y exaltando los sentidos como única posibilidad de placer. Los medios de comunicación no son ajenos a esto y confunden muchas veces la realidad con sus cataratas de imágenes y escenas de violencia, promoviendo el individualismo con modelos de jóvenes siempre bellos y exitosos.
Los Adultos Mayores de hoy nacieron y se educaron con otros valores y otras normas; ni mejores ni peores: diferentes, en donde los tiempos incluían proyectos y realizaciones para un futuro que creían previsible.                                 
Es por eso que los modelos tradicionales para envejecer ya no se adecuan y si se los toma, los dejan totalmente marginados.
No olvidemos además que un fuerte imaginario social, con prejuicios, mitos e ideas erróneas acerca del envejecimiento y la vejez pesan sobre la sociedad en su conjunto y sobre los adultos mayores en particular que están así presionados y destinados a seguir los caminos que ellos indican. Este imaginario los califica o mejor dicho los descalifica nominándolos como pasivos, enfermos y fuera del circuito.
Estamos en camino de reemplazar estos modelos tradicionales y son precisamente estas generaciones de adultos mayores, los que tienen el desafío de delinearlos y forjarlos.
La mayor esperanza de vida que lleva consigo una mejor potencialidad de salud tanto física como psíquica hace que, esa cada vez más numerosa banda etaria, reclame espacios de
creación, recreación, inserción y protagonismo social; se resisten a permanecer como pasivos observadores de la vida, es su tiempo y quieren vivirlo.
De ahí que surjan movimientos nuevos que tratan de incluirlos.
El de la Educación Permanente, tal vez el de mayor repercusión, les abre lugares y bajo el lema "se puede aprender a lo largo de toda la vida" lucha contra uno de los prejuicios arraigados en el imaginario colectivo y condicionante de los adultos mayores y es el que da como verdadero y universal el que a medida que se envejece se pierde la capacidad de aprender.
Se hace entonces necesario incorporar el concepto de lo diferente , para comprender que se puede aprender siempre, con otro ritmo, otras motivaciones, otros objetivos. El modo y el tiempo son diferentes.
Veamos cual es el tiempo de estos adultos Mayores: Todos nacieron en las primeras décadas del siglo XX (10, 20, 30 y comienzos del 40), sacudidos por los avatares de las dos guerras mundiales y la terrible crisis del año 30 y su impacto sobre la sociedad.
Crecieron y se educaron con todos los cambios que sacudieron las estructuras de la sociedad, el hombre a la luna, Freud y el psicoanálisis, el nazismo, Hiroshima y desde el año 30, en muchos paises de Latinoamérica, la seguidilla de golpes de estado que aumentando en ferocidad y horror los acompañaron en su vida adulta. Así criaron y algunos también perdieron a sus hijos.
Si a esto le agregamos todo lo que significó la revolución tecnológica y científica, comprenderemos a cuantos cambios debió adaptarse el Adulto Mayor que hoy ingresa a un nuevo milenio.
Un tiempo en que final de siglo, final de milenio fue equiparado a final de utopías, de ideologías, de valores, de paradigmas. Se empieza a dar significado distinto a la familia, a la pareja, a la sexualidad, al amor.
Un tiempo en donde la cultura llamada posmoderna, haciendo culto de lo efímero y de lo descartable se contrapone con lo que los Adultos Mayores creyeron: valores estables y proyectos posibles.
Un tiempo en el que al no importar el pasado se sacraliza el presente, los Adultos Mayores se sienten marginados dentro de ese pasado desechado.
Un tiempo en donde todo es acelerado y el desencanto y la desesperanza parecen querer desplazar a lo que eran certezas de otros momentos.
Un tiempo en donde hasta el ocio está organizado y los adultos Mayores, que disponen de tiempo libre, no están preparados para disfrutarlo, para vivirlo en plenitud.
Un tiempo en que los medios de comunicación, en especial la TV, se han adueñado de todos los hogares irrumpiendo en la vida cotidiana, trasmitiendo como válidos, productos, y modelos, derrochando imágenes que no pueden ser adecuadamente tomadas. Todos estos cambios se van también instalando en el imaginario colectivo, en la representación social y logra que los Mayores pasen del asombro y la perplejidad a la necesidad de vivir la experiencia del cambio
En las últimas décadas la pirámide poblacional ha cambiado tanto que incluso se ha empezado a hablar de la "cuarta edad" a aquellas personas que superan los 80 años. Argentina junto a Chile, Brasil, Uruguay y Cuba figuran entre las naciones latinoamericanas que más rápidamente envejecen gracias al aumento de la esperanza de vida. Con ello, la preocupación por  perder la Memoria. Si bien es verdad que existe una pérdida de Memoria Asociada a la Edad y que con los años aumenta la proporción de Demencias, no es menos cierto que muchos olvidos son considerados como parte del envejecimiento normal, sin serlos.
Existen múltiples causas para que la memoria se vea afectada y la gente no consulta por el miedo a ser diagnosticados como dementes. Se sabe, por ejemplo, que la falta de vitamina B-12, el Hipotiroidismo y/o el uso de determinados medicamentos, como las benzodiacepinas, pueden alterarla y son problemas absolutamente reversibles. Lo que tampoco saben es que la Memoria se puede entrenar y/o estimular a la edad que sea.
Esta opera como un sistema funcional complejo donde intervienen distintas estructuras corticales y subcorticales. Hoy en día los conocimientos sobre los procesos de envejecimiento y memoria han sido ampliamente estudiados a través de sus procesos, lo que ha permitido buscar estrategias y métodos para mejorarla.

En la actualidad, existen diversos programas de 

intervención en memoria, como los de: "Clínica de 

evaluación de la Memoria" (Bethesda, USA), "Instituto 

Nacional de Prevención del Envejecimiento Cerebral" 

(M. Le Poncín, Francia), la experiencia de L. Israel en el 

"Hospital Universitario de Gerontología" en Suiza, entre 

otros. Todos coinciden que la memoria es entrenable, al 

igual que cualquier otro órgano en desuso. Es posible 

estimularla indirectamente a través de la estimulación 

de todas las demás funciones cognitivas que operan 

como un sistema complejo interactivo. Pero además, es 

posible compensarla a través de diversos métodos.